Programa de puntos
El cliente suma puntos según el monto de la compra (o una cantidad fija por visita) y los cambia por recompensas de distinto valor. Ideal para tiendas, restaurantes y negocios con ticket variable.
Un sistema de fidelización de clientes que reemplaza la tarjeta de sellos de cartón por una tarjeta digital ligada a un código QR — con puntos, recompensas automáticas y estadísticas de comportamiento.
El problema
La tarjeta de cartón se pierde, se moja o se olvida en casa. El negocio no sabe cuántos clientes tiene activos, quién dejó de venir ni qué recompensa funciona. Todo se lleva a mano y nada se puede medir.
El cliente, por su lado, nunca sabe cuánto le falta para su premio, así que el programa deja de motivar la siguiente compra.
La solución
Con Fiderly el cliente se registra una sola vez con su nombre y teléfono. Desde ese momento tiene una tarjeta digital que consulta cuando quiere y que nunca se pierde.
El negocio ve todo en un panel: clientes activos, puntos entregados, canjes y actividad diaria. Las recompensas se liberan y se descuentan automáticamente.
Comparativa
| Tarjeta de cartón | Fiderly | |
|---|---|---|
| Se puede perder | Sí, y hay que empezar de cero | No — vive en el teléfono |
| El cliente ve su progreso | Solo si trae la tarjeta encima | Siempre, desde su tarjeta digital |
| Recompensas | Se cuentan a mano | Automáticas según tus reglas |
| Sabes quién dejó de venir | No | Sí, en el panel de reportes |
| Estadísticas de comportamiento | Ninguna | Clientes activos, canjes, actividad diaria |
| Promociones | Volantes impresos | En la tarjeta del cliente, al instante |
| Costo por cliente nuevo | Impresión de cada tarjeta | Cero |
Cómo ayuda
Cómo se digitaliza
Los dos modelos
El cliente suma puntos según el monto de la compra (o una cantidad fija por visita) y los cambia por recompensas de distinto valor. Ideal para tiendas, restaurantes y negocios con ticket variable.
Un sello por compra hasta completar una meta ("10 cafés, el 11 gratis"). Simple y muy visual. Ideal para cafeterías, lavados de auto, estéticas y servicios repetitivos.
Configuras cada recompensa una vez — su coste en puntos o en sellos, su imagen y si está activa. Cuando un cliente alcanza el umbral, la recompensa aparece como lista para canjear en su tarjeta. El empleado la valida y el sistema descuenta los puntos o sellos solo. Nadie lleva la cuenta a mano y nada se regala dos veces.